Pascual era el corredor de un sello de tango llamado “Euro Records”. Un hombre mayor que puntualmente llegaba todos los miércoles por la mañana con su saco, su corbata, maletín y prolijamente peinado. Y siempre con una sonrisa. Le pasaba la banqueta, lo invitaba un café y charlabamos durante aproximadamente una hora, luego le pasaba el pedido de discos, y nos despedíamos. (más…)