Los amigos de la libreria

La librería es un habitat donde conviven los libros y los libreros. Gente de pocas (pero precisas) palabras, son el nexo entre gente que busca en un libro un momento de ocio, indagar en las profundidades del ser, recetas de cocina o la solución para todos y cada uno de los problemas de su vida. Por supuesto que la disquería tiene lazos de amor fraternal con ciertos personajes libreros:

Hipólito: Uno de los queridos de la disquería, una mezcla de biblioteca abierta, cinismo y agudo sentido del humor. Tolera las cosas hasta que deja de tolerarlas. Su máxima: “No gasto más energía psiquica de la que la situación amerita”. Espero alguna vez poder poner en práctica personal esa idea.

Julia: Una señorita de 21 años que con su sonrisa y jovialidad me alegra las mañanas (cuando no las tardes) entre mate y mate. Charlamos siempre de asuntos variados, tan profundos como superficiales, antes cigarrillo de por medio, aunque ahora ya no porque dejó de fumar. Tiene una visión muy personal y formada para su edad y una forma de ser por demás divina.

Martin: Un ser de nuestro querido vecino país: Uruguay. Con una paz que todo lo puede se desplaza tranquilamente entre libros y bibliotecas en el mas absoluto de los silencios. Tambien compartimos mates y música (hoy estuvimos hablando de Juan Ravioli). Cada vez que llega un libro de algún autor japonés el es el que me advierte de su existencia (gracias Martín!).

Emiliano: Flaco y alto, un devorador de libros, pero no engorda. Usa anteojos, los cuales le dan un aire intelectual más que merecido. Un conocedor de la historia. Casi siempre esta husmeando algún libro muy concentrado. Siempre de buen ánimo y humor.

Jenno: Ella es mi arco iris negro, viene por la tarde y se instala en el fondo de Gandhi. Desde su puesto de combate nada le es ajeno. Ella observa (expectante, pero sin importarle demasiado) el desarrollo diario de este microecosistema. Sabe más de todos de lo que todos creemos. Una suerte de gran hermana del foro, que todo lo ve, aunque calla. Pero cuando abre la boca…

Tincho: Hace años que está en la librería. Persona encantadora, siempre de buen humor, cada vez que compra algo dulce o salado nos convida salandonos o endulzandonos la tarde. Constantemente crea y recrea personajes que nos divierten a todos. Es una de las alma mater de este microcosmos. Hincha de independiente hasta el final.

Fernando: Su flequillo le da un aire a Daniel Melero, aunque el no le gusta nada su música. Y si hablamos de Fernando tenemos que decir que tiene un conocimiento musical de lo más variado. Fana de Frank Zappa, su historia comienza alli. Cada tanto se viene con una rareza muy interesante, cuando no bizarra. Se nota a simple vista que tiene su camino recorrido y que le queda mucho por recorrer. Me ha dado algunos consejos en momentos de crisis expuesta que me han sido de suma utilidad.

Hay otras personas más, pero los nombrados son los que pertenecen a nuestra orbita más cercana, sino se haria demasiado extenso.

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